mié

15

ago

2012

Cuestión de Método

“…mientras el tigre no puede destrigarse el hombre vive en riesgo de          deshumanizarse…” Jose Ortega y Gasset.                      

 

Si hay algo que comparte el arte con los cultos en general es cierto método de comprensión de la realidad. En su   ejercicio se comprende algo como algo, pero este conocimiento no proviene de la razón. Es una forma de conocer, que en el caso de los artistas pertenece al proceso creativo y que ellos conocen muy bien. “el arte es una mentira que nos acerca a la verdad” dijo en una ocasión Pablo Picasso. Muchas escuelas espirituales coinciden en que la intuición y no la razón atesora la clave de las verdades fundamentales. La ciencia explica el epifenómeno del proceso, describe la actividad neurológica en un hemisferio cerebral. Eso solo revela la arquitectura de este complejo conocer, nada dice del resultado, del acercamiento   intuitivo y de su sentido.

Este sentido captado en los procesos creativos o espirituales necesariamente se resiste a la conceptualización. Heidegger habla de la existencia de una verdad no conceptual y no predicativa del significado de la obra de arte. Luego Gadamer reemplaza la verdad conceptual por lo que en su teoría llama sentido. Sucede que el método de conocer que aborda el artista no está basado en razones sino en emociones. Esta cualidad lo convierte en indemostrable, al menos dentro de la pragmática del saber científico e imposible de traducir narrativamente. Esta forma especial de conocimiento no conceptualizable, ni traducible al relato es lo consustancial al arte y es el dominio y materia de sus investigadores que no pueden ser otros que los artistas. La habitual negativa de los pintores de hacer descripciones sobre sus procesos creativos no es una falta de habilidad verbal es un síntoma de esta cualidad del conocer del arte.

Este conocimiento ha sido paulatinamente denostado por la falacia de la universalidad de la metodología científica, posición algo arrogante   a la vista de lo inapropiado que resulta el método científico para dilucidar muchos aspectos de la naturaleza humana. Este conocer del arte, el que no se puede amarrar con palabras ni emular con máquinas es parte de nuestra realidad íntima, la inescrutable, la que   nos humaniza. La existencia y valoración de esta doble naturaleza del saber, la del arte y la de la ciencia es la que nos aporta libertad. Decía Ortega que “mientras el tigre no puede destrigarse el hombre vive en riesgo de deshumanizarse”. El del arte es una forma de conocimiento basada en emociones por consiguiente cargado de sentido no de razones.

          El racionalismo positivista contaminó todos los dominios. Esta influencia cayó en nuestra cultura   en todas las disciplinas humanísticas incluso en el estudio de las producciones artísticas. Es un síntoma de ello los esfuerzos intelectuales por explicar o dotar de sentido conceptual a las acciones inscriptas en el arte que nos presentan   los críticos, comisarios o curadores. Este intento necesariamente ha provocado la transformación de los objetos artísticos para adaptarlos a este juego narrativo, quedando fuera lo que   pertenece al universo del conocimiento intuitivo, o pobremente   traducido a otro nivel. Paradójicamente a mayor esfuerzo por explicar   a mayor distancia nos posisionamos   del verdadero sentido de lo que el arte puede revelar.

Con la proliferación de esta práctica explicativa del arte se pueblan las exposiciones de productos de factura mecánica e impresiones cromáticas del color que en algunos casos tienen interés para el diseño de papeles   o estampados de telas o para poblar las revistas de interiorismo que curiosamente se acercan en estilo.

Las formas de conocimiento necesariamente necesitan un canal para acceder a la sociedad. Sus hacedores   cuentan con convenios y complicidades para entenderse, es el caso de los científicos y su relación con las reglas que aporta el método. Ellos dan el salto a lo narrativo para incorporarse a lo sociedad, siendo sus investigadores los que lo hacen. Pero en el caso del arte este salto no está nada claro, entre el investigador del arte, que es necesariamente el artista y el historiador o crítico que son sus actuales traductores no existe una metacomunicación porque su acercamiento al conocimiento pertenece a dominios del saber diferentes. Esto ha encriptado el arte y en ocasiones   los que parecen quedar fuera son los propios artistas.

 

 

 

 

 

 

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sáb

04

ago

2012

La ola de Baudelaire

La naturaleza es insistente y testaruda frente a los cursos del pensamento que se desvían de  aquellas comprensiones que demuestran lo que subsiste de la vida. Golpea sobre  nuestra comprensión con ritmo de río, fugaz y constante, encontrando analogías en las palabras en bocas amigas, en las  letras encadenadas a sentidos escurridizos que brillan a través de ciertas personalidades. Ideas esenciales que titilan a través de los textos de nuestra historia más reciente. La necesidad de volver al pasado no es una locura, especialmente cuando el presente traiciona la natureza de la conquista acariciada. “La ola de Baudelaire”, es una buena imagen que utiliza Roberto Calasso en su último libro para referirse a la herencia del escritor.  Su onda de locura creadora, sigue sobre nuestras cabezas, congelada, brillante, puede que esperando sobre las nubes de nuestra actualidad el  momento de romper.

Los críticos actuales, podrían convertirse en poetas como intuía Baudelaire? Una consecuencia ineludible del exercicio compresivo de la analogía universal del arte. Una idea profundamente maravillosa, fecunda por concentración de alimentos vitais para la expresión del espíritu. Las posiciones de Baudelaire frente a la crítica son todavía interesantes y más  su busqueda de la metafísica en el arte. Lo hace con  una capacidad de economía y claridad en el  discurso que hoy es inexistente. En el  recorrido hemos perdido la batalla de la intuición  frente a un álgebra pesimista, “lo bello que solo era una promesa de felicidade” hoy no tiene ni consciencia. Es más, hoy lo bello en el arte es tabú.

Baudelaire toca todos los temas alrededor de la crítica porque entiende la necesaria autonomía del arte como linguaje especifico del conecer, y es la imaginación la  más certera de las facultades que vitaliza las necesidades más elevadas de nuestra existencia. Defiende la necesidad de  no despreciar la sensibilidad de nadie porque la sensibilidad es el genio de cada uno. Hoy  el  arte  oculta su pequeño recorrido intelectual tras la promesa de la diversidad del mercado.

La insistente estrategia del arte  para articular un pensamento comprometido resultó entonces  más eficaz que la propia  filosofía. Una conquista perdida. Baudelaire presentía  nuestras carencias posmodernas, las consecuencias de los enfrentamientos de la consciencia social y política con el  desarrollo  de la tecnoloxía. Una crítica que está en suspenso,  puede que la crisis sea una oportunidad para cuestionar nuestras alianzas críticas en el arte.

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dom

01

jul

2012

Deseos de Colección

 

El arte es siempre  una poderosa tentación para quien tiene dinero. Con 65 millones de dólares se puede comprar una colección de arte contemporáneo soberbia como la rematada recientemente en Londres. No estamos hablando de un lote de cuadros cualquiera, juntados al azar o reunidos por frias clasificaciones estilísticas, nada de eso. El conjunto en cuestión se formó motivado por un mesmo deseo fetichista macerado a lo largo de 58 años. Estamos hablando de parte de la    colección del empresario alemán Gunter Sachs. Para este multimillonario la mellor forma de superar las tentaciones fue sucumbir ante ellas y así con la misma pasión y poder económico, compró cuadros o dejó caer una tonelada de rosas rojas desde un helicóptero sobre la casa de Briggite Bardot para conquistarla.  

        Las 300 obras reunidas dan cuenta del interés que sentió este coleccionista por el  arte y  también por la mujer, ya que una parte importante de estas pinturas, esculturas y objetos tienen a la mujer como protagonista. En su vida fue  famoso por muchos motivos como por  sus excentricidades o por las ocurrencias como el nombre de su centro de estudios de astrología: “Instituto para el examen empírico y matemático de la posible verdad astrológica en relación con el  comportamiento humano”. También por comprarle una exposición completa a su amigo Warhol que non vendiera ningún cuadro en aquella ocasión. Pero fundamentalmente fue famoso   por su interes por el mundo femenino que hizo de el un gran conquistador, aunque su fortuna seguro que también le ayudó.

       La relación fetichista con las mujeres se trasladó de su vida al coleccionismo, puede que en este ámbito de aparente relación, encontrara menos conflictos y fuese una forma mas sana de posesividad. Como ejemplo el caso del cuadro de Brigitte Bardot, obra que el empresario encargó a Warhol para colgarlo junto a su propio retrato mucho después de divorciarse de la actriz . Las mulleres representadas en su colección comparten un conjunto de significados interesantes. No son mujeres anónimas, tampoco son símbolos de valores trascendentes o abstractos. Son mulleres con nombre, y en muchos casos ricas y famosas y fundamentalmente con poder terrenal de diversa naturaleza. Unas son poderosas por su carga sexual y sensual como en el caso de Bardot, Elizabeth Taylor ou Marilyn Monroe. Otras  por la estética de dominación que exhiben o por la autoridad que encarnan como en el  caso de la reina de Inglaterra. La fascinación de estas imágenes radica en los significados que atesoran, imposible que no afloren en la contemplación, son signos nesariamente atribuídos. Es fácil caer en esta sugestión que se alimenta de la fantasía de transferencia al poseerlas, una parte de este poder es adquirido nesta pertenencia imposible en la vida real.

        Por eso, si tenemos tanto dinero, con mucha probalidad, nos convertiremos en coleccionistas compulsivos, es lo que tienen las cousas, se dejan poseer. Con ánimo psicoanalítico podríamos aventurar hipótesis sobre conflictos sublimados a través de las adquisiciones compulsivas de arte de este millonario, práctica que fue muy intensa en su vida aunque  no más intensa que  su afición por las mujeres reales, según cuentan una verdadera obsesión.    En la colección además de las numerosas obras de Warhol encontramos obra de Fontana , Klein, Wesselmann, Lichtenstein, Ernst, Tinguely,Raysse, Jones, Fautrier, Arman, Dalí, Magritte, Tanguy, Fontana, muebles diseñados por Diego Giacometti y fotografías del propio Sachs. Dicen que tenía cuadros muy valiosos  hasta en el cuarto de baño y en la cociña.   Una angustia de vida la del coleccionista, media década adquiriendo obras de arte sin parar. Casi que  es mejor no tener dinero, puede que sea también una buena forma de superar las tentaciones.

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dom

24

jun

2012

Kitsch millonarios

Imagen recogida en la web.http://www.jeffkoons.com/site/index.html
Imagen recogida en la web.http://www.jeffkoons.com/site/index.html

Elephant

high chromium stainless steel with transparent color coating
38 x 30 x 20 inches
96.5 x 76.2 x 50.8 cm
Edition of 3 plus AP
2003

EXHIBITED

"Jeff Koons", Museum of Contemporary Art, Chicago, Illinois, May 31 - September 21, 2008.

 

Lo kitsch es bello? Esta es la pregunta que se formulan en estos días en el museo Cerralbo y el museo del Romanticismo en un ciclo de actividades que pretende iluminar este concepto que parece inabarcable. En el  Cerralbo se buscan respuestas entre  numerosos objetos como sillas  fabricadas con cornamentos, souvenirs anticuados , lámparas de cristal de Murano, y muchos más objetos kitsch presentes en sus salas. Por otra parte, en el  museo del Romanticismo la propuesta gira en torno a la  participación de una visita-coloquio en la que se invita a la gente a llevar  sus objetos kitsch con la intensión de analizarlos.

Resulta difícil ofrecer una definición unificada de kitsch, ya que  su  esencia está no solo en las manifestaciones materiales de la cultura sino en las conductas. Este género se reproduce en todos los espacios de la vida cotiana y llega  a través de los medios de comunicación. El  kitsch convive con nosotros, non hay que buscarlo en los museos porque está en nuestra casa. En un sentido estricto se origina al final del  s XIX para calificar reproducciones de dibujos baratos de fácil comercialización. El concepto calificaba el gusto vulgar de la nueva burguesía deseosa de copiar los   hábitos culturales de la clase culta. En  este contexto se configura como unha inautenticidad estética y  el formalismo efectista que persigue es el éxito comercial, que se edifica como oposición a la vanguarda. Crea el rasgo más característico de la época: la contradicción y  la convivencia entre a arte culta, encriptada e intelectual frente al arte popular, simple directo e superficial. Unha estética que representa la democratización de las formas culturales a través de su producción económica y lectura simple. Pero el kitsch non se conforma en el límite del mercado popular como una mentira artística y se incorpora a oferta del arte y paradojicamente en el  entorno del arte elitista, adquiere los precios del arte auténtico. Encuentra una puerta de entrada en las ideas de Marcel Duchamp: “…el enemigo del arte es el  buen gusto”.

Lo consustancial al kitsch es la imitación del aspecto estético del arte y la pretensión de adquirir y producir el valor sentimental de lo  que aparenta pero a un precio de mercado muy inferior. Su éxito es una confirmación de la inexistente universalidad del buen gusto y de las consideraciones que giran sobre el juicio estético que encuentran también apoyo en el  desprecio de la clase alta por la estética popular. Esta estética pone  de manifesto que la fealdad  es un fenómeno social con una fuerza espectacular. Porque, el kitsch, va con ventaja, si bien es cierto que un producto artístico considerado único nunca estará en las casa de la clase obrera, el kitsch, hace mucho tiempo que traspasó el portal de las casas de clase alta. Pero la mayor burla del kitch radica en que para el pedante que presume de su capacidad de comprensión y de adquisición de arte, el kitsch, es a precio de oro. La mellor prueba de ello son las bagatelas reproducidas por artistas cotizados, como los corazones y  globos de plásticos dorados de Jeff Koons comprados por llos coleccionistas a valores   millonarios.

 

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vie

01

jun

2012

Originales y versiones

Versionar puede ser todo un arte. Picasso agotó las posibilidades con el almuezo sobre la hierba y con las Meninas. En ámbitos particulares de la música las versiones son práctica consustancial: antes era necesario acudir a un concierto para disfruta de la música, una posibilidad reservada para pocos y entonces no era necesario que el interprete fuese único, un clásico debía sonar como siempre. Pero hoy la tecnología nos permite escuchar a Mozart en cualquier lugar y versionar se convirtió en un objetivo del mercado. Podemos escuchar a madame Butterfly interpretada por Maria Calas, por Victoria d elos ängeles opor Renata Scotto entre otras y en este sentido específico la interpretación puede ser un motor de la creatividad. Esta situación es comparable a la posibilidad del pintor de copiar un original como el caso d ela nueva Gioconda. Pero estas acciones individualizadas que actualizan la obras  tienen una naturaleza diferente de la otorgada por la reproducción mecánica. La tecnología ha permitido reproducir tanto la música como la pintura haciendo cotidiana una experiencia que alguna vez fué única. De contemplar a exhibir, de escucahr a oiry delo irrepetible a lo masivo. Estos cambios no fueron gratuitos, cambiaron nuestra interpretación del arte Versionar puede promover un arte huero.Las reinterpretaciones se multiplican como necesidad del  mercado no de la creatividad. Hay versiones de todo y en todas las manifestaciones del arte. en la plástica se les ha dotado de significados y argumentos, las apropiaciones son en ocasiones irreverencias a los originales. Para el público joven es creciente la desvinculación  de los originales para crear una nueva cultura más proxima al consumo y apartada de su origen, una creciente desnaturalización delas expresiones culturales qeu se degradan para convertirse en señales reforzadoras del consumo.

Walter Benjamin teorizaba sobre la desaparición del aura en la obra de arte: una realidad de la experiencia estética que imprime a una obra original una cualidad inaccesible, comparable a lo sublime, de similar naturaleza de la emoción frente a lo sagrado, y es en esta condición donde el arte encuentra su máximo valor cultural.

Multiplicar define la naturaleza de la realidad postinductrial, sustentada sobre la falsa democratización de los bienes. La serialización de las expresiones culturales es parte de la desacralización de la cultura moderna. La sociedad puede expresarse a través de esta sobreabundancia del arte pero su mediocridad no será útil para hacer valer ideas y derechos. Reproducciones y versiones que nos saturan y nos desvinculan de los grandes relatos construídos en la modernidad son una forma de degradar y destruir las grandes utopías construídas sobre el caracter sublime del arte.

 

 

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vie

11

may

2012

Street Art Utopía

Autor: Bansky (imagen de Streetartutopía.com)
Autor: Bansky (imagen de streetartutopía.com)

Street art Utopía

 

Hay palabras hermosas y utopía es una de ellas. Aunque  hoy non es una pasajera habitual en nuestras  bocas, resulta reconfortante escucharla florecer en la realidad del arte de la gente joven. En este caso la utopía permite a muchos nuevos artistas declarar el mundo como  su lienzo e independizarse de los circuitos oficiales   donde las alianzas entre gestores del arte y política no dejan mucho espacio para la crítica y la libertad. El poder del arte para revitalizarnos cuando nos sentimos desesperanzados está comprobado. Hoy es deseable y necesaria un arte independiente que hable de utopías y que denuncie una realidad destinada a proteger la impunidad de las injusticias.

El arte que cree en las utopías  hay que buscarlo en las calles de algunas ciudades, espacios tomados por auténticos creadores. No es una afirmación superficial ya que está sustentada   con las muestras de arte urbano que “Street Art Utopia” recoge en una web para acercarnos a una parte del arte que goza de todos los síntomas de la buena salud creativa.

 El conjunto sorprende felizmente al espectador desilusionado por las propuesta restringida de los intermediarios  oficiales en el arte, orientados desde años a ensancar la distancia entre el arte y el mercado del arte. La observación ilumina en estas manifestaciones cosas que hace teimpo es difícil de encontrar en las salas de exposiciones: creatividad, crítica y humor.

 Resulta terapéutico encontrar muestras de arte en las que la crítica inteligente y provocadora reaparecen como un valor imprescindible de la cultura. En el  arte urbano hay en la  actualidad talento para construir narrativas que condensan en sus  metáforas mensajes cuestionadores de la política y  sus protagonistas, de la sociedad de consumo o para hacer una invitación ala reflección.

Aunque  las primeras manifestaciones del arte urbano son de los 60 y su identificación como fenómeno consistente  es de  los 90  evolucionó de muchas formas. Un cambio es la inclusión de recursos diferentes al tradicional graffiti, de naturaleza especialemente efímera y diversa. También hay cambios en las características de la  estética en el nivel de receptividad de estas formas en la sociedad, desde la absoluta marginalidad y clandestinidad a la legalización de muchas acciones.

El argumento tradicional del arte urbano es redefinir los espacios que contienen el arte, una crítica directa al arte institucional que ya tuvo sonados esfuerzos y fracasos en el pasado como el caso de los dadaístas. Tomar la calle como soporte natural, con libertad absoluta para el artista y el espectador es el argumento unificador de las acciones. Pero el mercado del arte no puede desperdiciar el poder propagandístico de estos artistas,  hoy hay nomes célebres. La política tampoco puode protagonizar persecuciones que ya fueron muy polémicas. Para el sistema es mejor asimilar las células críticas para lavar la imagen. Hay numerosos ejemplos de artistas urbanos seducidos por las galerías y museos como Bansky e Blet le Rat. Todo arte nace con el  germen de su propia decadencia. Pero todavía es pronto para especular y mientras el proceso no termina podemos gozar de la cuota de libertad de esta pequeña revolución en el arte.

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vie

04

may

2012

Dalí en punto

Puede que el irreverente Salvador Dalí, a  pesar de su miedo patológico a deslizarse por el tiempo, finalmente consiguiese no suceder, para simplemente existir." El tiempo es una ilusión", repite el pintor obstinado, como si se tratara de un mantra."No hay nada que medir" responden los relojes blandos de Dalí, y añaden "pasado presente y futuro están en la misma curva de esta materia tan flexibel  como un queso camembert". Par  alivio del artista lás máquinas lo demostraron deteniendo el movimiento sin sentido de sus agujas para mantener a su creador en la actualidad.

Hoy Dalí, se pone al día en dos muestras que bien pueden ser una metáfora de la simultaneidad entre el espacio y el tiempo como molde de la realidad. Pero la ilusión del tiempo no es suficiente para explicar el universo de Dalí que rebosa paradojas de la realidad y paradigmas científicos. 

Por eso en el Castillo Gala Dalí de Púbol, una nueva exposición titulada 3DALI. Dalí e a holografía: realidade virtual e ilusión de realidade nos ayuda a comprender los auténticos legados de este particular artista que trascienden el marco de la imagen pintada. Porque fue el último en rendirse ante la revolución decepcionante del arte, aunque  solo fuese motivada por su infinito ego,  y el primero en aventurarse en la ciencia para apropiarse de recursos y reivindicar el arte como fuente de conocimiento.

La exposición presenta dos hologramas creados por Dalí entre 1973 e 1974. Uno  es Dalí pintando a Gala y  otro está dedicado al músico de shock rock Alice Cooper. Al músico le facinaba la obra de Dalí y combinaba en sus espectáculos teatro, música y provocación aspecto que deslumbró al pintor. Fue entonces cuando surgió el holograma “ el cerebro de Alice Cooper”. La colaboración fue intensa entre ambos, puede que como consecuencia de un fuerte y paradógico clima surrealista, a juzgar por las manifestaciones del músico que de aquella aseguró que desde que conociera a Dalí, nunca le entendió nin una sola palabra, a lo que el oportunista pintor respondió: "¡Perfecto! la confusión es la más grande forma de comunicación". Dalí vio en Alice Cooper,    como “puro surrealismo” pero solo casualmente era también una excelente plataforma publicitaria aunque   acercase peligrosamente el  arte al espectáculo.

El creador conseguió la colaboración del  inventor de la holografía el físico Dennis Gabor y del hológrafo Selwyn Lissack, quien colaboró con el  pintor entre os anos 1971-1975. Para el pintor la tridimensión foi unha ambición motivadora y  el recurso de la holografía nutría sus fantasías artístico- científicas de una especie de nuevo renacemento, donde  su personaje, Dalí, sería la reencarnación del  genio de Leonardo.

Tenemos pruebas de que  sus pretenciones estaban espacialmente bien encaminadas, porque en la cuna del renacemento hay hasta julio, una exposición que bajo el lema "Dalí. Un artista, un genio" transforma  su ambición en una realidad. Un título que anticipa lo que podemos encontrar dentro del Complesso del Vittoriano en Roma. La muestra explora las posiciones interdisciplinarias del artista. El eje argumental es  el inconformismo experimental del pintor que motiva  sus permanentes relaciones con Italia. Encontramos a Dalí junto a Anna Magnani, Federico Fellini, Giorgio di Chirico y Luchino Visconti.

Ya lo dicía Einstein que la imaginación es más importante que el conecimiento.  Sin ella no  podría haber construído  su teoría. Dalí fantaseaba a su manera con la relatividad del tiempo y la posibilidad de influír en el. Puede que encontrase, aunque que solo fuese en al  espacio de  su mente, una forma de estar en el futuro. El caso es que le fuicionó porque hoy está en este presente como el quería “Dali, un artista, un xenio”.

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vie

27

abr

2012

La envidia de Dorian Gray

 

 

La Gioconda ya es posmoderna. Una condición derivada del impudoroso escrutinio de sus intimidades, de la recurrida especulación sobre su ambiguedad sexual y la difícil demostración de un número estadísticamente significativo de hipótesis sobre las remotas posibilidades de su historia. Pero sobre todo porque hemos conseguimos que ella sea conocida por ser bien conocida, y esto la convierte en una auténtica celebridad de nuestra cultura.

Ha dado la vuelta al mundo muchas veces y no ha sido para mostrar sus virtudes renacentistas, lo ha hecho a lo Paris Hilton, haciendo cosas ajenas a su historia, incluso viajó en la tapa de un dulce de membrillo en los 70, toda una declaración de intenciones. Pero el factor fundamental que la reinventa y la convierte en una reina de nuestro decadente y displicente presente es su eterna juventud. Nadie ha sido en la historia tan hábil como ella para no ser víctima del tiempo. Y lo ha conseguido sin recurrir a los formoles de los escualos de Hirst, bastante defectuosos por cierto, ni a los exitosos plastinados de Von Hagens. Cuando todo parecía indicar que ya había destilado sus más profundos secretos y que estaban agotadas todas las posibilidades de su variada naturaleza sexual y psicológica, reaparece más joven que nunca de la mano de una hermana gemela. Será, como diría Goethe, el eterno femenino que la impulsa hacia arriba.

 

Una alianza faustiana con la posmodernidad,  ha conseguido sepultar su vetusta imagen bajo especulaciones de naturalezas inciertas pero claramente seductoras. Un pacto oportuno, que ya hubiese querido para si   Dorian Gray pero él,  tuvo que conformarse con solo 24 años de juventud. Si especulamos, como lo hace Umberto Eco, sobre lo que podría ver un visitante del futuro en nuestra cultura, seguramente sobresaldría nuestra devota ambición constructora de apariencias, aliada de la técnica, deudora del photoshop, con o sin botox y de estos implantes envenenados a las restauraciones. Apropiaciones intervencionistas, deconstructivas o modeladas para diluir, frecuentemente, en aceites y barnices oxidados la maestría clásica en ilusiones surrealistas y convertir la excelencia técnica de ayer en denostados recursos hoy.

 

Pero la Gioconda es suficiente por sí misma, no necesita nada más que lo que su pintor quiso mostrarnos para constatar que es imprescindible. Esta obsesión por indagar los procesos a través de la tecnología, escudriñar los tanteos del pintor, juzgar sus gestos, fisgar sus costumbres, a veces  para degradar, como con el Coloso, o para especular con datos prescindibles, es cuestionable. Estas acciones que encuentran cobijo y sentido en las cualidades de nuestra cultura, por su irreverencia, merecen un ejercicio crítico. Resulta difícil esclarecer que es lo que intentamos preservar, cuando las ideas que se difunden para mantener viva la historia han perdido el hilo  con la esencia de lo investigado.

 

Nuestra dama de   sonrisa controvertida   ha sabido negociar bien el precio de su alma. Después de todo si no acababa ella con su anticuada condición de reina del sfumato  seguramente lo habrían hecho las restauraciones. Sin embargo es probable que sea bueno dejarla envejecer y desaparecer, hasta el arrepentido Dorian deseó perder su juventud. Pero no parece que estemos preparados, parece que toda arrogancia puede   encajar en nuestros   hueros narcisismos culturales, al precio de no hacer ninguna crítica o de renunciar a nuestra alma que bien observado son casi lo mismo.

 

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dom

02

oct

2011

Ai Weiwei. El destino de un disidente

 

La libertad no está de moda, si es que alguna vez lo estuvo. No estamos hablando de los recientes incidentes de control informativo, porque esto seguramente fue una mala interpretación de las inocentes intenciones de la dirección de tve. Sucede que en algunos lugares, el poco apego que tiene el poder con la libertad se nota más, como por ejemplo en China. Aunque para las autoridades de este pais no es que ellos no quieran, es que ¿para qué desperdiciar libertad cuando la gente no la necesita? Pero si  se empeñan en golpear, boicotear actividades, prohibir proyectos, destruir propiedades, mantener incomunicado durante meses a una persona reconocida internacionalmente, no parece posible ocultar tanta basura. Estas indeseables situaciones son las que está viviendo desde hace tiempo el artista disidente Ai Weiwei.

Sobre la tristeza que emana de estos hechos nace una dignidad que despierta cierta satisfacción cuando descubrimos la disidencia de este artista. Porque los artistas con estas cualidades son una especie extraña en Occidente. Puede que la dignidad de la que hablamos sea el alimento de este hombre y puede que avive en nosotros una rebeldía anesteciada por la desilusión de un sistema que nos tiene atrapados en los espejismos de las libertades democráticas. El caso es que la crítica frente al sistema es lo que esperábamos de los artistas  hace pocos años. Pero hoy, la disidencia es un producto más que se puede comprar, y los artistas están tan hipotecados como cualquiera. Es interesante observar esta construcción perversa entre los vínculos de la cultura y las obras críticas patrocinadas por el poder, porque desde el urinario de Duchamp, ofrecido como enfrentamiento y convertido en objeto de culto, hay un ejército de disidentes patrocinados. En un medio, vocacionalmente exhibicionista destas provocaciones, expuestas como prueba de la libertad de expresión, ¿quien se  interesará por los que no están promocionados?

No hay peor sordo que el que no quiere oir, y esto parece ser una patología contagiosa en la política universal. Pero el caso de las autoridades Chinas, es sorprendente, porque Ai Weiwei lleva muchos años en el panorama internacional. Fue el creador asesor del "estadio nido" de Pekín y su obra se exhibe en los centros más emblemáticos de occidente, todos recordamos sus semillas de girasol en la sala de turbinas de la Tate Modern de Londres, además de la presencia en la red de este artista multidisciplinar que es muy importante. La última detención fue en abril del 2011, y fue puesto en libertad de aquella manera,  porque fue con arresto domiciliario, el 22 de junio. Parece que estuvieron ajustando cuentas, y nunca mejor dicho, porque está acusado de delitos fiscales. El caso es que, Ai Weiwei, no puede salir de Pekín.

Puede que el gobierno Chino encuentre una forma mas refinada de luchar contra los artistas molestos, occidente es un buen ejemplo. Qué mejor que un disidente patrocinado por la multinacionales o por los gobiernos, esta parece ser una estrategía más adecuada que darle con un martillo en la cabeza. Pero China tiene su propia tradición en esto temas. Ai Qing, uno de los más talentosos poetas chinos de siglo XX, fue desterrado con su familia y aislado en la provincia de Xinjiang, debido a sus declaraciones y actividad intelectual. Fue obligado a ganarse la vida limpiando los baños públicos y le prohibieron publicar. Veinte años despúes, en 1978, Ai Qing fue rehabilitado y pudo regresar con su familia a Beijing. Pero hay cosas que se llevan en la sangre, porque uno de sus hijos que entonces tenía viente años, ya era un artista prometedor. Este joven era Ai Weiwei.

Puede que en este caso los ejemplos de occidente no funcionen. El recorrido vital de Ai Weiwei y su crítica al sistema está aliementada por una fuerza amorosa, mucho mas profunda que la convicción intelectual. Para las autoridades Chinas, no será fácil salir limpios de este problema, porque no parece que el futuro de Ai Weiwei esté fuera de la disidencia, al menos en este mundo.

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jue

21

jul

2011

COMPRAR Y VENDER AIRE

 

A mi se me ocurrió primero..... quien no ha dicho esto alguna vez, ni ha tenido infancia ni podrá ser un gran artista. A Harald Szeemann se le ocurrió primero en 1969, cuando innovó comisariando "When attitudes became  form"  (cuando las actitudes devienen  formas). Sucedió que estando en el estudio del pintor holandés, Reiner Lucassen, el artista le ofreció ver la obra de su asistente, el joven Jan Dibbets, que se incorporó a la escena saludando y captando la atención de Szeemann. Este lo descubrió asomándose entre dos mesas peculiares: una llena de neones y otra cubierta de inciertas hierbas que el joven regaba con entusiasmo. Szeemann supo entonces que haría una exposición centrada en comportamientos y en gestos en lugar de obras. En aquella exposición Beuys hizo de la grasa materia de arte, Richard Long emprendió una caminata, Michael Heizer perforó la acera y así  66 más que siguen dando que hablar.

 He recordado esta ya histórica esposición conceptual porque acaba de inaugurar el "Museo de arte no visible" MONA un proyecto atrevido, no solo por el nombre sino porque parece que  venden las obras que alberga. El contenido son   obras imaginadas, registradas en tarjetas.  Ya hicieron  la primera venta,  10.000 dólares por la obra aire fresco que dice así: "Una pieza única. El aire que está comprando es como comprar un tanque de oxígeno infinito. No importa donde estés, siempre tienes la posibilidad de tomar una bocanada del más delicioso y limpio aire que la tierra puede producir. Cada vez que respiras te da una paz y salud infinita. Esta obra de arte es algo que puedes llevar contigo, porque donde quiera que estés te puedes imaginar que estás respirando el aire más fresco de la cima de una montaña, de un campo abierto o la brisa del mar. Es una fuente inagotable".

La obra la compró  Aimee Davidson. Como espectadora, esta original obra  me recuerda una publicidad de compresas. Si la secuencia  tuviese un poco más de gracia creadora, diría que esto  ya se lo inventaron  los escritores pero  no quiero ofender a nadie..... y menos en estos días que los autores están sensibles.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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dom

10

jul

2011

ARTE Y ÉTICA: Los artistas no piensan solo producen.

Parece que ya podemos practicar el arte eticamente, porque el Instituto de Arte Contemporáneo, que desde su fundación tiene por objetivo "consolidar  la imagen positiva del sector profesional del Arte Contemporáneo de cara a la sociedad", que buena falta le hace, ha comenzado por las formas, redactando un código deológico para el sector. El código comienza por una declaración de principios, una formalidad que habla de derechos incuestionables tan generales que son parte de la constitución. A lo largo del texto también encontramos  referencias a muchos derechos y obligaciones que tampoco son novedad, porque hace tiempo que están regulados por la legislación como el caso de los derechos de propiedad intelectual. Lo interesante de este documento es el modelo de partida, ya que define actores y funciones dentro del mundo del arte.  La primera idea que se desprende deste modelo es la relación de dependencia de los artistas con los intermediarios. El artista es definido a través de su función de productor, el perfil mas artesanal de su trabajo, "el artista es el productor de obras que son interpretadas, exhibidas y comercializadas por otros profesionales", eso es todo. Es la conceptualización mas inmoralmente reduccionista de todo el texto porque dicho código, se esfuerza por definir muy bien a todos los actores. En el caso del comisario se dice que su trabajo es: "investigación, concepción, contextualización y materialización del proyecto expositivo estando imbuído de una gran responsabilidad social y cultural" y termina haciendo referencia a su misión indispensable para el enriquecimiento del pensamiento , difusión y comprensión del arte y la cultura siendo el comisario una especie de héroe intelectual del arte contemporáneo. Los sesgos de este código son tan evidentes que lo único que lo justifica es la medida de la arrogancia de las autoridades morales que  lo han  redactado.  Si así con las formas los artistas ya no necesitan pensar. 

 

 

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dom

01

may

2011

Dormir en el museo

 

 

El museo de Arte contemporáneo de Vigo tiene una oferta peculiar: dormir en una de sus salas, en el espacio anexo. El proyesto es de Michael Lin y RVR arquitectos. Los creadores argumentan con un discurso significativo: hablan de transacciones entre el interior y el exterior, apropiaciones florales, estética relacional entre personas, obra y realidad y hacen interpretaciones variadas sobre el grosor de las paredes o el tamaño de la cama. El resultado de todas estas especulaciones es unha habitación de  35 metros cuadrados de diseño con todo lo necesario para dormir en ella pagando 200€. En una sociedad desacralizada como la nuestra parece que necesitamos hacer este tipo de cosas, contraer matrimonio debajo del agua o dormir en el museo. Confundimos la estetificación híbrida de todo lo que consumimos con el arte. El diseño no es suficiente, solo es un sucedaneo del arte, facilmente digerible que pierde actualidad en un momento.

 

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mar

19

abr

2011

Laxeiro. Os escritos de Don Ramiro

Onte, 18 de abril, presentouse en Vigo unha recopilación dos textos de Laxeiro. Pode que lendo os escritos de Don Ramiro, nos atopemos enredados nos movementos dos monecos que poboan as pinturas de do pintor. Isto é mais que posibel, porque un murmurio de liortas, lendas, contos e conspiracións multiplicaranse como un collage sonoro na nosa consciencia, a medida que avancemos entre as metáforas, as ideas disparatadas e as insubordinacións á realidade. O libro é un esforzo necesario nun ambiente dominado por posicións con ánimo de denostar a pintura e definila como unha especie de anacronismo  que confunde contido co técnica e arte co mercado. Non podemos perder a perspectiva que hai entre situarnos diante da obra ou situarnos na historia da obra. Si reflexionamos ao redor destas cuestións, manteremos a crítica a unha distancia prudencial, e pode que as verbas de Laxeiro, neste senso, sexan unha oportunidade: "...Un cadro pode ser bo ou pode ser malo ou regular. Eu teño moitos cadros amigos que, cando teño a sorte de velos, métome tanto dentro deles que ando anos enteiros profundando nas cousas que deixan en min..."

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dom

09

ene

2011

Disparates de la Cultura

La ciudad de la Cultura: Peter Eisenman, la medida de una estrella

Este martes se inaugura parte de la ciudad de la cultura. Dentro de la ciudad de la cultura es difícil recordar que somos escencialmente

aire, tierra agua y fuego. Bajo toda esa materia ordenada de formas complejas olvidamos que sin la naturaleza no sería posible ninguna arquitectura. En el interior de este tipo de construcciones nos sentimos dueños del mundo. Pero es una desvinculación ficticia porque cada particulas de aquello solo es posible por la generosidad de la naturaleza que colabora para que nos sintamos estrellas aparentes. El conjunto de la Ciudad de la cultura en el monte Gaiás es  imponente y para sus gestores tiene la ambiciosa vocación de competir con la catedral pero es difícil imaginar un conjunto que nació sin contenido que pueda  asumir  semejante función con éxito. Peter Eisenman manifestó en una reciente entrevista qu e el proyecto es sobre el futuro de Galicia  y que cambiará su relación con el mundo. A estas alturas el efecto Guggemheim está demasiado evocado y con demasiados fracasos. En general el arquitecto hace declaraciones arriesgadas en torno a su proyecto y la identidad de Santiago de Compostela con la Catedral. Habla de la falta de contenidos del proyecto original, como si fuese un asunto de menor relevancia y lo justifica diciendo que la gente querrá estar dentro de su obra por su belleza.  Para este arquitecto la falta de contenidos y la identidad cultural tienen una existencia independiente y parece estar ajeno a la cantidad de controversia desatada en los medios desde hace meses incluída una comisión de investigación parlamentaria. Lo cierto es que este arquitecto ya cobró 9,7 millones de euros  y esto le convierte en una estrella, a pesar de que 4 millones más los llevaron los asesores contratados para hacer viables algunos de sus planos pero esto lo convierte en una estrella  gigante. Esto sin considerar que cada pieza de piedra y de cristal en las fachadas tienen que cortarse individualmente porque todas son diferentes, de momento está en estudio en  en que le convierte esto.

 Pero ya circulan por los medios voces que  dicen que todos los artistas son unos incomprendidos. No es para menos porque este monstruo que nació con un presupuesto de 108 millones ya ha consumido 500 millones de los presupuestos autonómicos y se calcula que para mantener aquello tendremos que invertir 48 millones anuales,  será que para comprender esto habrá que convertirse en  un artista estrella.

 

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jue

16

dic

2010

Del Mercado a la realidad

 La crisis económica deja visible la hipócrita alianza entre valor artístico y valor económico en el arte contemporáneo. Puede que sea una buena noticia porque quedaron expuestos los movimientos puramente económicos detrás del aura sublime del arte, como los protagonizados por los representantes de Damien Hirst para evitar la caída de sus inversiones.Hay quien quiere minimizar el problema pero la realidad es que la cotización de los artistas mediáticos es historia. La obra de Hirst pasó de mover 260.000 millones a 19.000 en la últimatemporada. Sotheby's, en 2008, recaudó 362 millones un año despues la cifra fue de 73 millones. Los corazones colgantes de Jeff Koons se vendieron en 2007 por 23,6 millones y se negociaron hace poco por 11 millones. Parece que no es cierto que el arte es un valor seguro, se devalúa como otros productos pero también puede que no sea arte todo lo que brilla.

Bien pensado no es una pérdida para el arte, porque la crisis  también deja visible la distancia que hay entre el arte y el mercado del arte. no puede ser de otra manera porque elmercado dle arte está manejado por "insiders"que no son otros que los directivos de lasempresas que comtran y venden sus acciones. En este entramado financiero, mirando hacia abajo solo encontramos aficionados inversores que sepresentan como amantes del arte. Pero esto no es nuevo porque la valorización del arte moderno despúes de la primera guerra mundial, no fue por verdadera comprensión de sus teorías sino porque un grupo de gente privilegiada vio en el sector una posibilidad para sus interreses.

Sobre las ventajas de las inversiones en el arte, los expertos economistas encuenatran más aspectos negativos que positivos, y esto también es bueno porque este grupo de gente nada tienen con el arte ma´s que sus negocios. Destaca dentro de estas cualidades inapropiadas la tendencia del producto artística para generar apego, un peligro inexistente en otros productos financieros. Es paradógico que lo emocional que el la sustancia del arte sea tan mal valorado por los inversores.

La realidad es que cuando hablamos demercado del arte no hablamos de arte hablamos de un grupo depersonas dedicadas a la expeculación con unos productos artísticos expuestos a las mismas fluctuaciones que cualquier otro. Los casos citados se comportaron devalúandose de forma similar alos prductos financieros ficticios. Hay quien quiere calificar estos moviemientos de románticos y propios d elos caprichos del arte pero es un argumento infantil en este contexto.  Así como los precios de las acciones crean burbujas en la bolsa también sucede enel mercado del arte aunque hay un desface cronólogico entre ambos sectores. Los economistas manifiestan que cuanto mas cara se adquiere una pintura peor serásu comportamiento en el mercado en el futuro. Algo constatable conlos precios máximos de los últimos años. Parece que las personas que compran en estas situaciones extremas más que expertos inversores son nuevos ricos que demuestran su poder.

La obra de los contemporáneos recupera su valor real pero ¿ cual es el valor real? Observando la evolución de los precios de artistas mas cerca de nosotros, por ejemplo aquellos que representan una comunidad, hoy encontramos su obra enla subastas en Madrid por debajo de los precios de hace unos años mientras que enlas galerías locales se mantienen elevados. Una buena prueba de que la estabilidad de la inversión en arte contemporáneo especialmente de artistas vivos es relativa y la peculiaridad del producto también.

Kostolany afirmaba que las cotizaciones no están nunca en su valor real, siempre están más bajas o más altas, en el supuesto de ser posible fijar el valor exacto de una sociedad la bolsa desaparecería. En el ámbito del arte contemporáneo no tenemos unanimidad ni en la definición de lo que es arte, desde estaperspectiva defender sus productos como valor estable resulta paradójico.  Lo único seguro en el arte es que la verdadera ganancia de comprar un cuadro es el placer de la contemplación.

 

 

(artículo publicado en el suplemento Faro da Cultura del Faro de Vigo)

 

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sáb

13

nov

2010

Polémico Santiago Sierra

 

Digan lo que digan, lo ha rechazado. No sé si me gusta la obra de Santiago Sierra, es uno de esos artistas que me producen pereza observarle detenidamente. Sin embargo algunas de sus presentaciones mantienen mi atención por varios minutos, y eso, en mi caso, una artista obsesionada por la materia, es significativo. Estuve leyendo los comentarios sobre su reciente rechazo del  premio Nacional de Artes Plástica 2010 y parece que hay mucha unanimidad en visualizar este gesto como una estrategia más y no hay duda que es una estrategia, pero también es algo más. En general  muchas críticas que se dirigen hacia su conducta mediática, narcisista y superficial. Cuestionan la autenticidad de sus intenciones, la calidad de su trabajo y le acusan de una especie de infidelidad al sistema que  le dió todo lo que tiene. En cualquier caso   el clima es de enfado por el rechazo y resulta paradójico porque al mismo tiempo que se cuestiona la validez de su obra se le cuestiona por rechazar el premio, una especie de neurosis propia del mundo del arte. La crítica está mal dirigida, en todo caso debería encararse hacia quienes han otorgado la distinción. La obra de este artista no me emociona pero,  digan lo que digan, lo ha rechazado. Si su gesto es  auténtico o no es igual, en sus argumentos hay una realidad que es incómoda en la actualidad: la perversa relación entre los artistas  y el poder.      

 

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vie

05

nov

2010

Oscar Niemeyer desde el futuro

“Mil días necesito para cambiar el rumbo de la historia. Mil días para construir la ciudad mas hermosa  del mundo. Será un milagro que dejará los problemas en el pasado para mirar solo al futuro “ Puede que las palabras se arremolinaran de esta forma en  la cabeza de Juscelino Kubitschek , el político impulsor de Brasilia.  

De lo que non hay duda es que mil días fueron suficientes para levantar una ciudad de la nada, en un territorio árido a 1200 kilómetros de Río, la que entonces era la capital de la República Federal de Brasil. Tampoco hay duda de la belleza en la  ciudad porque el arquitecto, Oscar Neimeyer, supo diseñar para Brasilia edificios que son muestras hermosas de la arquitectura moderna. Brasilia celebra sus cincuenta anos y  lo hace envolta en tanta polémica como cando comenzó a dibujar  su perfil alado en el territorio del  estado de Goiás.

 

 

 

Desde  su inauguración, el 10 de abril de 1960 generó mucha atención y debate. Fue importante en aquel primer año la visita de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir que non fueron indiferentes a las polémicas. De Beauvoir contó   sus impresiones en su  libro “ Bajo el  signo de la historia” con una visión posiblemente contaminada por la experiencia europea de las ciudades y la falta de la perspectiva sobre la estética del proxecto ,ya que notó en falta la “mezcla caprichosa de las calles, imprevistas y cativadoras”. Hoy podemos argumentar a favor de la ciudad, que la ausencia descubierta por la escritora non era una carencia, mas bien unha inevitable realidad. El cautivador caos de la  improvisación es  una variable propia de la construcción del tiempo, naturalmente ausente en una ciudad sin pasado e por otra parte es irreal  en la  estética racionalista del proyecto. Pero como afirm Lucio Costa,  su arquitecto urbanista,  “digan lo que digan, Brasilia es  un milagro”.

 

 

 

El trabajo de Oscar Neimeyer como arquitecto dotó a la ciudad de espacios ejemplares de la arquitectura moderna como la Catedral. El arquitecto en aquel 1946 estaba lleno  del  optimismo de la construcción del cambio de la modernidad. Estos hombres modernos, motivados por la conquista de las ideas y profesías futuristas se sentían con el  poder de cambiar el mundo para construir una realidad mas justa. Neimeyer con  los años asumió que los cambios sociales no se  pueden programar en el  diseño de la arquitectura. Como todas las ciudades del pais, Brasilia es testigo de una periferia marginal, ajena de las intenciones urbanísticas. En este sentido el arquitecto declara que hay que conformarse porque la arquitectura solo puede ofrecer una sorpresa perceptiva, un instante de felicidad estética. Sin duda una ambición conseguida frente a sus escultóricos diseños arquitectónicos.

 

Neimeyer  manifesta estar satisfecho con su trayectoria profesional y dice que esencialmente no cambiaría nada y que no quiere ser recordado como un símbolo de Brasilia si no  que quiere pasar  a la  historia de la  siguiente manera :Oscar Niemeyer, brasileiro, arquitecto. Vivió entre amigos, creyó en el  futuro“.

 

 

 

 

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vie

15

oct

2010

LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ARTE

 

"Lo virtual es real pero no físico" dice Ricahrd Serra sobre la escultura haciendo referencia a la materialidad en el arte que se ha perdido con la llegada del posmodernismo y las nuevas tecnologías. Y esto también se aplica a la pintura, tan denostada y por los mismos motivos a los que se refiere el escultor.  La materia en el caso de la pintura, tampoco tiene ninguna relación con la imagen generada con tecnologías informáticas o con las reproducciones tan demandadas en esto de la democratización del arte. En realidad detrás de ese discurso demagógico de supuestos derechos e igualdades lo que se esconde es la comercialización del arte en la cultura consumista que ha dado en los últimos años muchos ingresos a expertos especuladores, la verdad es que el negocio es un éxito porque hoy hablar de arte es hablar de moda de espectáculo y  de tendencias. ¡ que pena de arte el nuestro!  

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sáb

09

oct

2010

El libro de Oriente

 

Con “el libro de horas de Oriente”, Carlos Maño, cierra el perímetro de un círculo que comenzó a dibujar en el 2000 a través de un acercamiento estético atrevido y mordaz de Occidente. Se podría decir que en el universo creativo del artista, el sol sale por el oeste y se pone por el este y ha sido así para iluminar un viaje que comenzó como un murmullo ácido con ritmo pop. Desde allí partió  observando, primero con alegría, los síntomas de una cultura de la abundancia a través de los símbolos e iconos del cine y la cultura del mercado. Lo hizo con una paleta cómplice, en la superficie, de saturaciones exigentes y naturaleza plástica: allí se maquillaron Johnny y Rita y las madonas renacentistas y ochenteras. Pero un gesto sospechoso por su expresionismo era un telón de fondo que presagiaba el cambio. Pronto llegaron los símbolos del poder y la risa suelta del artista se apagó para cuestionar ambiciones siempre excesivas. No pudieron ocultar debajo de sus águilas, coronas y metales las migraciones, los desplazados, los abusos y los contrastes evidentes de un occidente decadente. Paulatinamente la paleta fue adaptándose a los cambios en el paisaje, la estética de los planos saturados y ácidos avanzó hacia contrastes menos lúdicos que ganaron protagonismo a través de verdades menos efímeras.

 

El libro de Oriente cierra este camino de conocimiento entre dos mundos y en él recupera parte de su universo más personal pero ahora fortalecido con una estética madura y refinada en los aspectos compositivos y cromáticos. Los iconos se han consumido, el espacio se abstrae y el tiempo de la percepción se enlentece para reflexionar sobre una naturaleza arraigada, bella e infinita. El individuo recupera su forma original y se sitúa en un paisaje real donde supera los poderes externos para encontrarse frente a frente con su historia. El artista se recrea en sus símbolos personales y se inspira en la naturaleza para exigir una cualidad del color ajustada refinada y preñada por el contenido de lo eterno del cielo, los árboles, el mar y el ser humano.

 

Carlos Maño nos trasmite con todos los recursos plásticos y narrativos en el libro de horas de Oriente que este encuentro, el de la vida personal, es el resultado de todos los contrastes de emociones, de percepciones y de interpretaciones. Todos son parte de una misma cosa como lo son el día y la noche, la vida y la muerte, un viaje que    merece ser contado en un libro porque cada hora de este círculo  es la hora.

La exposición puede verse en la galería METRO de Santiago de Compostela.

 

 

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mar

05

oct

2010

Confrontando con el arte contemporáneo

 

        Es tranquilizador escuchar voces dispuestas a confrontar en el arte contemporáneo sobre todo en estos tiempos  tan proclives a generar gestos de condescendencia entre los protagonistas. Marc Fumaroli critica y  lo hace desde hace tiempo y especialmente en una   entrevista reciente.   Los artistas somos quienes más necesitamos recuperar y  ejercitar un discurso  crítico sobre nuestra responsabilidad en el desarrollo actual del arte. Recontruir el protagonismo  de la  crítica en   nuestro medio debe convertirse en un condición;  especialmente   frente a  la tentación  de muchos  de apoyar  políticas "progresistas" para el arte - una definición como mínimo sospechosa cuando proviene del poder. Puede que estas prácticas indolentes     nos hayan  traído a corto plazo  cierta visibilidad  individual   pero no podemos negar los desastrosos  daños colaterales que se evidencian  con la perspectiva del tiempo.

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mié

29

sep

2010

Maruja Mallo

 

 

En “Maruja Mallo. A pintura da nova muller”, Carlos Bernardez identifica con claridade a función da palabra na tarefa do historiador. Digo isto porque escribir ou falar de pintura é un exercicio complexo, sempre é unha  simple tradución e pode que sexa este o motivo polo que moitos pintores evitan falar dos seus cadros. Pero tamén fago referencia á utilización da palabra porque nestes días, revoltos para a arte, os novos pintores, os historiadores e os curadores mestúranse en prácticas confusas ao redor da palabra. Algúns confunden as ideas coa arte e, sen dúbida, hai un camiño directo dende a razón ás ideas, pero non dende a razón ás emocións.

Isto que acabo de apuntar é fundamental, porque indiscutiblemente, as emocións –e non as ideas- son a materia humana da arte. Francisco Ayala -por certo, gran coñecedor da obra de Maruja Mallo-, falando da materia da arte, dixo nunha das últimas entrevistas que lle fixeron, que “primeiro as emocións, porque elas non cambian nunca; logo as ideas, porque estas son efémeras”. As palabras son estreitas para falar de pintura, porque non hai camiño directo dende a razón ás emocións, son unha pobre tradución. Por isto, repito, falar de pintura é complexo. Esta é a primeira verdade que ten que ter en conta un historiador da arte para facer historia da arte e non literatura, que pode estar moi ben partir da pintura para facer literatura, pero isto é outra cousa e é algo que sabe moi ben Carlos Bernárdez.

Gústame o contido deste libro sobre Maruja Mallo, en primeiro lugar porque Carlos Bernárdez non confunde arte e idea, por eso as súas interpretacións están fundamentadas na realidade da obra. Identifica claramente o que pode obxectivizar da observación da arte e das emocións e temos que ser conscientes de que para escribir sobre arte, neste sentido, hai que ter moita humildade, fundamentalmente porque hai que abandoar a tentación da fantasía propia para ser, en cambio, só un observador silandeiro. O libro de Bernárdez sobre a obra de Maruja Mallo é unha analise humilde, obxectiva, sistemática, estruturada. É decir, que ten as cualidades da observación métodica do investigador, algo do que hoxe carecemos no eido das artes. Na actualidade é pouco frecuente atopar un traballo tan ben feito. Hoxe os historiadores semellan ser poetas; os artistas, políticos e os políticos, artistas e isto debería preocuparmos, especialmente aos que nos dedicamos profesionalmente á arte.

Non debe escapar á nosa observación que esta filosofía de traballo que exhibe Bernárdez implica una posición valente fronte a actualidade porque trascende as tendencias que se observan na práctica profesional. Dende a miña perspectiva, o punto de partida ou a filosofía con que se aborda este estudo é inmellorable, aínda que tamén é excelente o percorrido. Amosa un achegamento que non descoida os elementos que puideran sesgar a observación desta importante artista do século XX. Que dúbida cabe de que o ambiente frecuentado por ela, a súa condición de muller, a súa personalidade, que a fixo ser protagonista nun mundo masculino, a súa amizade con personaxes apaixoantes, alimentan a curiosidade pola súa vida persoal e isto sempre foi en detrimento da visualización da súa calidade artística. Neste caso a pintora Maruja Mallo foi vítima da muller.

Bernárdez diferencia a realidade sociopolítica da época máis o entorno da artista, da análise estética da obra. Así, unha vez elaborados os aspectos que fan da súa obra unha estética auténtica, avanza na súa contextualización. O autor disecciona os elementos estéticos no espazo da construción plástica, para analizar os recursos do tratamento da cor e do espazo; elabora unha clasificación da evolución do seu universo creativo e puntualiza os contidos estéticos e filosóficos que sustentan a súa obra para que estes atopen sós o camiño lóxico no contexto histórico. Este exercicio de dignificación da estética de Maruja Mallo, despexando os elementos que distraen da súa analise obxetiva, é algo que lle debíamos a esta artista, cuxa obra é unha das máis internacionais do panorama plástico galego do século XX.

A pintura da nova muller é unha boa guía para que o lector poida non só coñecer a obra de Maruja Mallo, senón tamén aspectos chave que percorren a creación artística en Galicia no inicio do século XX, e é un magnífico exemplo da estrutura da análise de obra dende o punto de vista compositivo, morfoloxico e histórico.

 

 

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lun

06

sep

2010

PINTAR MÁS

 

Hablando con el pintor Marcelo Lo Pinto sobre algunos problemas abiertos  alrededor de los lenguajes en las artes plásticas surgió la constante oposición entre las ideas y las emociones y la perspectiva colectiva frente a la íntima en la producción.  Sucede que las redefiniciones en el marco del arte no suelen hacerla los propios artistas. Desde que Marcel Duchamp arrojó su urinario al mercado, un legítimo hecho más cercano a la ira frente al sistema que a un acto creativo, el efecto ha sido el de un bumerán , aquello se convirtió en el modelo a seguir pero con los sentidos adulterados. Propició también este caos de prácticas curatoriales que se reproducen a una velocidad sorprendente en donde nadie sabe ya quien es y las emociones sustanciales para definir la presencia del arte han sido reemplazadas por ideas asépticas. ¿Qué se puede esperar del arte cuando no emociona? ¿reflexionar? no necesitamos el arte para reflexionar, eso es otra cosa. En una de la últimas entrevistas realizadas a Francisco Ayala el escritor defendía la supremacía de la emoción frente a las ideas como conocimiento, decía que las ideas son pasajeras en cambio las emociones siempre están allí. Hay que pintar más.

 

 

Los discursos que anteceden a las prácticas creativas y a los artistas enturbian el arte. Se ha adulterado algo que sigue siendo igual porque la experiencia de la emoción no necesita explicaciones a nadie se le ocurre teorizar para poder amar, amamos sin más. Por eso hay que pintar más.

 

 

La palabra teorizada no puede atrapar la emoción solo describe la parábola de un bumerán. En el arte solo hay una pregunta tanto para el productor como para el espectador: ¿emociona? No es necesario justificar esto con más argumentos más que con los que emergen de la propia intuición. Por eso hay que pintar más y argumentar menos claro que esto amenaza las prácticas curatoriales.

 

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dom

22

ago

2010

La fascinación por lo prohibido

 

 

Con el deseo se puede poblar una vida, sin más esfuerzos que el dejarse seducir por lo prohibido. Para quien se sumerge en la introspección de la contemplación del arte estas amapolas son un dulce deseo, quizás también lo es la irresistible sensualidad de la materia que aviva el deseo del pintor e invita al espectador a tocar suavemente la superficie accidentada por el gesto temperamental de un instante. Seguramente esta no era la motivación de quienes robaron hace unas horas el Van Gogh de la imagen en El Cairo, pero si no es por el deseo de poseer algo imposeible ¿por que otro motivo se producen reiteradamente robos de obras emblemáticas? Porque desde que Vicenzo Peruggia robó en 1911 la Gioconda y la mantuvo en su poder durante dos años los robos son frecuentes. Esta historia, la de Peruggia, es interesante no por las verdades sino por la sombra de dudas sembradas a su alrededor. Se dice que se hicieron seis copias de la Gioconda y que la que hoy contemplamos como auténtica es una de ellas. Pero lo sorprendente de estos robos es que parecen asistidos por alguna fuerza inescrutable porque lejos de producirse como el cine los interpreta, rodeados de ingenieros acróbatas que caminan boca abajo en la noche, en la realidad muchos se producen a plena hora, en medio de la multitud y por la puerta principal. Hipótesis sobre esta extraña afición de robar cosas innegociables hay muchas casi todas ideadas con racionales motivaciones económicas y egos avaros de coleccionistas secretos. Pero también podemos abandonar el condicionamiento de la economía y permitirnos pensar que todo en el arte queda sujeto a la naturaleza inescrutable de la estética total el arte no va a salvar nuestros bolsillos pero puede que si el alma.

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sáb

14

ago

2010

Lo bueno de lo malo en el arte

Puede que después de todo la crisis económica sirva para reflexionar sobre el disparate de alinear el arte al ocio y los entretenimientos. Decía Séneca que cuanto mayor es la prosperidad tanto menos se debe confiar en ella. Esta máquina  multiplicadora de exposiciones, en la que  hemos convertido el mundo del arte contemporáneo, tiene una presencia triste solo superada por la consciencia de su futuro. Porque es tan disparatado pensar que el arte se reproduce con tantísima generosidad como obviar su función espiritual. Para tamaña tontería, la de abandonar el arte en una factoría de bodrios, una crisis no viene mal porque después de malversar nuestros mejores recursos para la reflexión y la intimidad en una suerte de juego para las horas muertas cualquier cosa que suceda será una alternativa. Por el momento observar la naturaleza siempre es un consuelo porque al menos ofrece constancia, esfuerzo y belleza.

Para las vanguardias  indagar en el arte era cuestionar la naturaleza de la belleza,  pero la fragilidad que destila todas sus posibles definiciones se evaporó al calor de un mercado ambicioso que más que fragilidad necesitaba producción. Un arte más abarcativo con un discurso justificador para definir la nueva  naturaleza del arte: todo puede ser arte claro que olvidmos  que en los límites las cosas sueles ser igual a cero.

Lo bueno de la crisis es que  da la oportunidad de recordar que una elección estética está acompañada no solo de leyes morfológicas o compositivas o de definiciones más o menos compartidas por los poderes, una elección estética es  fundamentalmente, como toda elección,  una decisión ética. 

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Comentarios: 6
  • #6

    Maria (viernes, 13 mayo 2011 21:29)

    Me gusta el recuerdo a Brasilia. Juscelino Kubitschek apareció por Goias para " mitinear" . El gobernador de Goias le contó en la comida la profecia de San Juan Bosco,por eso, nació Brasilia.

  • #5

    el bodoque (sábado, 28 agosto 2010 03:27)

    ...será algún perfume olvidado...?

  • #4

    marcela (viernes, 27 agosto 2010 14:19)

    ...será que dejaste algo allí

  • #3

    el bodoque (viernes, 27 agosto 2010 05:46)

    es un consuelo la constancia, el esfuerzo y la belleza...?
    ... creo haber tropezado con algún recuerdo.

  • #2

    marcelasantorun (viernes, 20 agosto 2010 09:30)

    gracias Miguel, y no le falta razón porque la ética tiene un camino directo a la razón motivo de su inestabilidad pero la estética es inefable, un enigma, un saber trascendente. He visto tus fotos eres un gran compositor.

  • #1

    Miguel Martin Morgan (miércoles, 18 agosto 2010 11:35)

    Como bien contestó Makinavaja cuando un sorprendido Popeye le preguntó por qué le disparó al policía corrupto: "Cuando falta la ética, lo único que nos queda es la estética."

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